Las redes sociales de han convertido en algo indispensable en la vida de casi todas las personas, ya que de una manera u otra necesitamos de éstas para realizar con normalidad nuestras actividades cotidianas, ya sea para permanecer en contacto con los familiares o para expandir un negocio, por esto, es esencial aprender a utilizarlas y conocer la mayor cantidad de herramientas que cada una posee para no ser retrógrados y de cierta manera obtener la aprobación de la sociedad en general.
En este sentido, en las redes sociales se puede observar de forma más sintética lo que sucede en la realidad, con relación a la importancia de pertenecer a un grupo con el que se sienta identificado cada sujeto, por este motivo, se crean grupos o perfiles de cualquier persona, generando que otros sean sus seguidores y de esta manera adquirir algo de fama o estatus, teniendo siempre presente la importancia de tener el control de cuántas personas son las que los siguen para poder saber quién vale más que quien y a su vez a quién se le debe más respeto.
En este orden de ideas, traemos a colación la relación que existe entre la dinámica que se maneja en las redes sociales y la que se maneja en la vida fuera de éstas, retomando una de las anteriores ideas, el hombre siempre ha sentido la necesidad de pertenecer a un grupo para adquirir seguridad y respeto, y eso está bien, ya que es parte de la condición del ser humano, como sabemos, todos los grupos tienen ciertas metas, temas y propósitos a fines entre los individuos que los conforman para poder crearse, ya que si no existen más de dos personas que tengan percepciones similares sobre algún tema, no se va a existir la vinculación para conformar nuevos grupos; sin embargo, el problema se genera cuando un grupo pretende hacer daño en cualquiera de sus formas, psicológico, físico, verbal, entre otros a un individuo o a otro grupo, ya que está transgrediendo los límites de los demás y esto afecta el sano convivir de una sociedad.
Ahora bien, ¿por qué un grupo querría hacer daño?, muchas veces los individuos que conforman este tipo de grupos, no son realmente conscientes de todo lo que hacen, ya que, hasta cierto punto, tienden a perder su identidad individual y asumen la identidad que presenta el grupo ya que estos éstos en un punto dejan de ser un grupo estable y definido, dando paso a convertirse en una masa ya que sólo escuchan a un líder y obedecen a este sin pensar ni preguntar, por eso Le Bon decía: “en una multitud, se borran las adquisiciones individuales, desapareciendo así la personalidad de cada uno de los que la integran.” (Psicología de las Masas y Análisis del Yo, Freud.).
Es tanto lo que se puede entregar una persona a un grupo que se presenta para cometer cualquier tipo de acto con tal de poder seguir perteneciendo a él, en las redes sociales podemos evidenciar mucho esto, por ejemplo, con los memes, con tan sólo una persona que publique un basta para hacerlo famoso y poder burlarse del tema o la persona a la que están haciendo referencia, lo mismo sucede con cualquier tipo de publicación ya que miles de personas van a seguir e insultan y amenazan de muerte a otras personas sólo por escribir algo poco inteligente o por estar en desacuerdo con cierto tema, lo que lleva a pensar realmente ¿a qué se le está dando la importancia que merece?, muchas de las discusiones que se forman por redes sociales son relacionadas con temas triviales y sino, discuten de una manera tan superficial un tema basándose simplemente en opiniones que lo convierten en algo igual de banal.
En conclusión, las redes sociales pueden ser muy útiles para nuestras vidas cotidianas, prestando atención a lo que hacemos en éstas, desde la información que publicamos hasta a los grupos que nos unimos y lo que hacemos por continuar siendo parte de estos.
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